BOLAS DE NAVIDAD

Hola.

Han pasado casi dos meses sin escribir.

Estuve pensando y leyendo mucho. Viendo temas.

Iba a escribir sobre un periodista que fue acusado de abuso sexual de menores. Estuve investigando bastante, descubrí varias cosas, pero sucedió algo y ya no pude continuar. Ya no puedo.

Intentaron violarme.

Me salvó un perro. Sí, un perro callejero.

Yo sé que él sabía que yo no podía gritar. Lo sentí.

Se me fueron las ganas de todo. Se me nubló todo por unos días.

Mi vecinita (quien corrige mis textos) me dijo que tuve mucha suerte, pero la suerte no siempre está con uno. Así que, su novio, que trabaja en una empresa de seguridad, me ha vendido a precio de fábrica, y en partes, una pistola con balas de goma.

Ahora ¿tengo que salir con esa cosa en mi bolso? Eso me da más miedo aún.

Lo peor es que, después de lo que me sucedió,  de llevarla conmigo, no voy a dudar en disparar. No matan, pero puedo dejar a algún violador eunuco. Se lo merece.

Este año me trató bien, a pesar de eso.

Voy a trabajar bien este 2015, lo prometo.

Espero que nuestro periodismo también. (quiero ser periodista, no sé por qué).

El perrito me siguió (cuidó) hasta mi casa. Le he dado comida, camita, pero él prefiere la calle.

Viene los domingos, de verdad. (¿como sabe que es domingo?)

 

Diamanda Guerra.

perrita salvadora Me he dado cuenta el domingo pasado que es ELLA, es una perrita.

imagen-armasdegoma

Anuncios